El calor los pone furiosos: diez escándalos de verano que pasaron a la historia

Tal vez sea el calor. O la falta de rutina. Quizá tengan esas mismas actitudes durante el año, pero durante el verano los paparazzi ponen más ahínco en evidenciarlas. Lo cierto es que de enero a marzo, los escándalos en el mundo del espectáculo se suceden sin pausa. Y no se trata escándalos comunes y corrientes, se trata de hechos que en algunos casos incluyeron la violencia y terminaron en los tribunales.

1971: sangre en La Cebolla

En 1971 Nacha Guevara le cortó la cara a Marcos Mundstock

Fue pionera en muchísimas cosas, pero también en los escándalos veraniegos. Corría 1971 y Nacha Guevara era la reina del café concert. Con uno de sus espectáculos llegó a Mar del Plata, al teatro La Cebolla, el mismo en el que se presentaba el grupo Les Luthiers, pero la convivencia entre la cantante y sus antiguos compañeros del Instituto Di Tella era tan mala que casi termina en tragedia. “El creciente protagonismo de Les Luthiers irritó a Guevara, otra de las figuras incluidas en la programación artística de La Cebolla. Una discusión hizo que Guevara agrediera a Marcos Mundstock con un vaso de vidrio. El episodio resultó en seis puntos de sutura en el rostro del luthier, y una condena a dos meses de prisión en suspenso para la agresora”, rememora el sitio oficial del grupo.

1998: el cenicero volador

Tras haber probado suerte con deportistas y actores, Susana Giménez parecía haber encontrado en ese polista de gesto adusto y porte aristocrático a su media naranja. El 5 de diciembre de 1988, la diva y Huberto Roviralta pasaron por el Registro Civil, y lo festejaron con una celebración para 500 invitados en el Hotel Alvear. La armonía duró una década: el 30 de enero de 1998, un día después del cumpleaños de la diva, la pareja acordó los términos de su divorcio en Miami. Roviralta regresó a la Argentina mientras que Susana se quedó en Estados Unidos unos días más. El 11 de febrero de 1998, la diva llegó a Buenos Aires: esperaba que su esposo ya no estuviera en su mansión de Barrio Parque, pero Roviralta se había instalado allí. Afuera montaban guardia decenas de periodistas que esperaban que la diva confirmara su separación. “¡Ladrón! (…) ¿Cuándo te vas a ir de acá? Andate”, se escuchó que le gritaba. Unos minutos después, Roviralta salió a la calle para mostrar la evidencia de la discusión: un golpe en la nariz y la cara ensangrentada. Giménez se mantuvo en silencio hasta el día siguiente cuando convocó a una conferencia de prensa en la que dijo: “Huberto me empujó, trató de agredirme y yo me defendí. Le tiré un cenicero”.

Huberto Roviralta y el famoso cenicero

2004: un topless “jugado”

Nicole Neumann, in fraganti (Revista Gente/)

En 2004, Nicole Neumann decidió darle un respiro a su costumbre de pasar las primeras semanas del año en Punta del Este y viajó a Cabo Polonio. En aquel entonces, todo parecía indicar que seguía de novia con Martín Liberman, pero las indiscretas cámaras de los paparazzi captaron una escena inesperada y se desató el escándalo. A pleno sol y en la playa, la modelo fue fotografiada en topless y en una situación muy hot con Nacho Herrero, un músico y modelo que había formado parte del staff de Jugate con todo, el programa que condujeron Cris Morena y Manuel Wirtz por la pantalla de Telefe. “Me separé hace cuatro días”, explicó cuando estalló la polémica. Luego, Herrero se convertiría en su primer marido, pero la pareja terminaría en 2006, un año después de haber pasado por el altar.

2005: una perdió la sonrisa y la otra, su cabellera

Pampita Adohain, Isabel Macedo y Benjamín Vicuña, un trío que fue foco de un gran escándalo

Pocas veces se vio a Pampita Ardohain perder la sonrisa en público. La noche de Año Nuevo de 2010, varios testigos observaron cómo su cara se iba transformando hasta que no pudo contener más su furia. La modelo y su entonces pareja, el actor chileno Benjamín Vicuña, habían cenado junto a los veraneantes más importantes de la Argentina en la chacra de Shakira en José Ignacio. Decidieron terminar la noche en una conocida disco de Punta del Este. Allí se encontraba también la actriz Isabel Macedo. “La gente que estuvo ahí cuenta que Pampita se descalzó, tiró las sandalias, saltó los sillones porque no llegaba por el caminito, la arrastró hasta la puerta y la agarró de las crenchas”, resumió tiempo después Gabriel Olivieri, amigo de la modelo. ¿El motivo? Macedo y Vicuña habían trabajado juntos en la telenovela Don Juan y su bella dama y se rumoreaba que habían mantenido un intenso romance, a pesar de que él estaba en pareja con Ardohain. La actual esposa de Juan Manuel Urtubey se presentó al otro día en la seccional 12ª de La Barra para notificar la agresión a las autoridades y dejar constancia de las lesiones. “Según su denuncia, sufrió heridas en el rostro, pecho y piernas tal como lo pueden confirmar varios testigos que a esa hora de la madrugada se encontraban en el lugar”, informó la prensa local.

2009: dos pesos pesados

Juntas eran dinamita. Y explotó el escándalo. En 2009, Moria Casán y Nazarena Vélez llegaron a Villa Carlos Paz con la obra What pass, Carlos Paz? La temporada comenzó mal y terminó peor. El productor de la obra era Luciano Garbellano, quien en ese entonces era pareja de la madre de Barbie Vélez. En ese tiempo, Nazarena no se encontraba bien de salud, y decidió hacer pública su adicción a las anfetaminas. Terminaron desvinculándola de la obra el 4 de febrero y las actrices y el productor se convirtieron en los invitados más frecuentes de los programas de chimentos durante el resto de la temporada. Como era de esperarse, Moria y Nazarena se tiraron con munición pesada durante los años siguientes. Nazarena acusó a Moria de haberse burlado de ella por su adicción, de tildarla de gorda, de basurearla sobre el escenario, de tener “negocios sucios” con Garbellano, de hacer apología de las drogas y de ser un “desastre” como madre. Sobre Garbellano, expresó: “Yo sentí que fuimos pareja, pero para él, fue mi asistente. Hoy acepto haberme enganchado con un tipo al que le gustan los hombres”. Moria no se la dejó pasar y le dijo, entre otras cosas, que era “una indigente mental” que boicoteaba el show. Recién en 2014, tras la estadía de Casán en una cárcel de Paraguay y su desvinculación comercial de Garbellano, se reconciliaron.

2010: petardos y mechas cortas

El martes 2 de marzo de 2010 Mercedes Sarrabayrouse, la hija de Susana Giménez, fue noticia y no por acompañar a su madre a algún acontecimiento social ni por sonreír para las cámaras. La heredera de la diva protagonizó una fuerte discusión con Victoria “Vito” Rodríguez en el barrio porteño de Las Cañitas. Según contó la modelo a la prensa, salió de su departamento junto a su hermana Soledad para realizar unas compras y en la esquina comenzaron a escuchar que alguien les gritaba. Era Mecha y al verla, las “mellizas Petardo” comenzaron a correr. Soledad llegó a su edificio, pero Victoria terminó escondiéndose en un bar de la cuadra. “Tenía miedo de que me hiciera algo. Estaba desencajada”, contó. Desde afuera, Sarrabayrouse le pedía que saliera y le prometía que no iba a hacerle daño. La modelo le creyó y al llegar a la vereda recibió el primer golpe, que impactó en su pómulo izquierdo. Rodríguez relató que intentó escapar, pero no tuvo suerte: la golpiza siguió acompañada de insultos. “Te metiste con mi marido”, le gritaba, en referencia al romance que la melliza marplatense mantuvo con Eduardo Celasco.

“Cuando me quise parar, me dio dos trompadas, me agarró del pelo y me tironeó para todos lados. Todo el tiempo estaba gritándome y diciéndome de todo. La verdad pensé que me iba a matar”, explicó la modelo, que terminó realizando la denuncia por “amenazas coactivas y lesiones”. Dos años después, la furia de la heredera no se había aplacado. Mientras era perseguida por los paparazzi en Punta del Este, se excusó diciendo: “Estoy cansada. Les pido por favor que no me sigan más. Vayan a buscar a mi mamá para hacerle fotos. O vayan a buscar a Celasco, o a la Petardo, y písenla”.

2011: una separación “bravísima”

El amor entre Carmen Barbieri y Santiago Bal nació mientras él seguía en pareja con “su primer amor”, Thelma del Río. El romance secreto pasó a ser oficial y llegaron a convivir 25 años. Se convirtieron en padres de Federico, enfrentaron los continuos achaques del actor y se transformaron en una de las duplas teatrales más convocantes, pero el romance terminó como empezó. En la temporada 2011, Barbieri y Bal llevaron la revista Barbierísima al Atlas marplatense. En diciembre, cuando debutaron, no imaginaron que marzo los encontraría siendo protagonistas de un escándalo: ella se enteró que su marido le había sido infiel con Ayelén Paleo, una de las bailarinas del elenco. El actor, que en ese entonces tenía 75 años, negó en primera instancia el romance con la joven de 21, pero lo terminaría reconociendo públicamente años después. A pesar de las incontables y sonadas peleas que protagonizaron desde aquel momento, Barbieri nunca dejó de ocuparse de Bal hasta el día de su muerte, el 9 de diciembre de 2019.

2020: animalada

Faltaban apenas unos meses para que la pandemia de Covid se transformara en el tema casi excluyente. El 15 de enero de 2020, el tema de conversación de los argentinos era otro: un video viral en el que se veía cómo un animal muerto caía desde un helicóptero a la pileta que el empresario Federico Álvarez Castillo y la exmodelo Lara Bernasconi tienen en la zona esteña de José Ignacio. Ante el repudio generalizado, el dueño de Etiqueta Negra se desentendió del hecho y la modelo aseguró que ellos eran “las víctimas” de aquella situación. Otras versiones, sin embargo, indicaban que lejos de ser un caso aislado, el arrojar animales muertos desde un helicóptero por diversión era un modus operandi del empresario desde hacía varias temporadas. La pareja siguió alegando que la situación los sorprendió y que por casualidad lograron filmar al animal cayendo. Nada explicaron sobre las risas que se escuchan en el momento en el que el animal impacta contra el agua. Quien terminó haciéndose cargo de la “broma” fue el empresario Eduardo “Pacha” Cantón, quien además aseguró que los dueños de la vivienda habían sido puestos sobre aviso sobre el “regalo” que iban a recibir y sobre cómo iba a llegarles.

Federico Álvarez Castillo y Lara Bernasconi , envueltos en un escándalo que llamó mucho la atención

2020: no hay dos sin tres

Susana Giménez junto a su hija Mercedes Sarrabayrouse y su nieta Lucía Celasco

Mecha Sarrabayrouse y su hija, Lucía Celasco fueron denunciadas por agresiones la madrugada del primer día de 2020. El escenario fue Tequila, en Punta del Este. Todo comenzó alrededor de las 3 de la madrugada cuando una madre intentó sacar la camioneta para buscar a su hijo adolescente que salía de una “previa”. La casa, justo enfrente de la disco, estaba tapada por autos y ella solo contaba con centímetros para maniobrar y salir de su garage. El escándalo comenzó cuando la mujer, ya en el auto y súperexigida para maniobrar, fue atacada a los gritos por Celasco. “No me llegues a tocar el auto, (…) porque te mato”, fue la primera frase. En ese instante llegó la pareja de la mujer que alquilaba la casa “Shabonó” intentando calmar la situación. En vano: ante la primera frase, Celasco le dio una cachetada en el oído, tirándolo sobre el capó. En ese momento, se sumó la gente de seguridad del boliche y, mágicamente, aparecieron Sarrabayrouse y su entonces novio, Joe Miranda. Lejos de calmar a la influencer, comenzaron los piedrazos a la casa, y los damnificados entraron para evitar más agresiones. El episodio terminó en la comisaría de La Barra, con una denuncia por agresiones físicas, verbales y amenazas hacia ellos y su hijo de 17 años quien, cuando llegó por sus propios medios al lugar del escándalo, también fue maltratado e insultado.

2020: el vecino molesto

Brenda Gandini y Gonzalo Heredia supieron esquivar los escándalos con maestría desde los comienzos de sus carreras, pero en 2020 un mensaje privado se filtró a la prensa. La pareja se encontraba en Mar del Plata presentando con éxito la obra Desnudos, pero su felicidad por ser los primeros en taquilla se vio opacada por el mal descanso que tenían por culpa de su vecino, Federico Bal. “Vos me decís que hace una fiesta el fin de semana, bueno… Está bien. Nosotros llegamos a las 2 de laburar y a las 9 estamos despiertos por nuestros hijos. Nos despertamos a la noche porque ellos se despiertan con las fiestas. A las 6 y media de la mañana los tengo que hacer dormir de nuevo porque este pibe que está al lado está gritando con sus amigos en la pileta”, se la escucha decir a la actriz en el audio que se filtró a los medios. “Me la aguanté cuatro veces. Otra vez no me la voy a volver a aguantar. Necesito hablar con alguien para resolverlo, de lo contrario vamos a terminar mal de verdad”, agregó. En Intrusos aseguraron que Heredia se acercó al teatro en el que trabaja Bal para ponerle un freno a los episodios. Sin embargo, el acusado se habría enojado por el tono en el que se dio la conversación. En este caso, el conflicto no escaló y los tres salieron luego a poner paños fríos en los medios y a reírse de la situación.

Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest